Semáforos para vehículos
La luz roja fija prohíbe pasar. Debes detenerte antes de la línea de detención o, en su defecto, antes del semáforo sin invadir el cruce.
La luz verde autoriza el paso, pero no concede un derecho absoluto. Solo puedes entrar si la salida está libre y no vas a bloquear la intersección ni a comprometer a peatones u otros usuarios que sigan cruzando legalmente.
La luz ámbar fija obliga a detenerse salvo que hacerlo bruscamente cree peligro. Esa excepción no autoriza a acelerar para aprovechar el cambio.
La intermitencia amarilla obliga a extremar precaución y a aplicar la prioridad o la señalización concurrente que corresponda en ese punto.
Flechas, carriles y movimientos permitidos
Las flechas luminosas limitan la autorización o prohibición al movimiento indicado. No equivalen a una luz general para cualquier dirección.
Un semáforo de carril obliga solo al carril al que está destinado. En accesos complejos, reversibles o reservados, identificar el carril correcto evita muchos fallos de examen.
Si existe fase exclusiva para giro, para bicicletas o para transporte público, no debe invadirse el movimiento protegido de esos usuarios.
Cuando varios semáforos conviven en un mismo cruce, debes obedecer el que regula específicamente tu carril o tu movimiento.
Peatones y usuarios vulnerables
Aunque tu semáforo esté en verde, debes respetar a peatones que hayan iniciado correctamente el cruce y adaptar velocidad si su desalojo no ha terminado.
Los semáforos para peatones, bicicletas o carriles reservados pueden convivir en el mismo cruce. La clave es identificar cuál regula tu movimiento y cuál regula a otros.
En entorno urbano, un verde para vehículos no justifica atravesar rápido un cruce si todavía hay personas vulnerables terminando de cruzar.
Prelación con agentes y señalización circunstancial
Si un agente regula el cruce, sus órdenes prevalecen sobre el semáforo. Lo mismo ocurre cuando una señalización circunstancial de obras modifica temporalmente el uso normal de la vía.
Si el semáforo está averiado o funciona de forma anómala, debes extremar precaución y atender a agentes, señales temporales o reglas generales de prioridad.
En examen suele ser correcta la respuesta que prioriza la orden humana o la regulación provisional sobre la señal luminosa ordinaria.
Puntos clave
- Detenerse correctamente ante rojo y ante ámbar cuando sea seguro hacerlo.
- Leer flechas y semáforos de carril según el movimiento autorizado.
- Recordar que verde no autoriza a bloquear el cruce ni a ignorar peatones.
- Dar prioridad a agentes y señalización circunstancial cuando existan.
Trampas de examen
- Acelerar al ver ámbar aunque puedas detenerte con normalidad.
- Tomar una flecha verde como permiso para cualquier dirección.
- Entrar en una intersección en verde sabiendo que no podrás salir de ella.
- Olvidar que la orden de un agente prevalece sobre el semáforo.