Leer demasiado rápido
Muchas preguntas se fallan por prisa y no por desconocimiento. Una sola palabra cambia el sentido completo: prohibido, permitido, obligatorio, excepto o salvo. Si lees en diagonal, puedes responder justo lo contrario de lo correcto.
Acostúmbrate a hacer una pausa mínima antes de marcar. Cinco segundos extra en una pregunta difícil valen mucho más que corregir un error al final.

Confiar en intuiciones de conductor cotidiano
Otro error frecuente es responder según lo que uno ha visto hacer en la calle. El examen no pregunta por costumbres, sino por la norma. A veces la práctica diaria y la respuesta legal no coinciden.
Siempre que una pregunta te parezca obvia, comprueba si estás recordando una regla concreta o solo una sensación. Esa diferencia explica muchos suspensos.
No revisar patrones de fallo
Si repites errores en velocidad, prioridad o señales, no necesitas más volumen de tests. Necesitas una revisión específica de ese bloque. La mejora llega cuando conviertes tus fallos en material de estudio.