Acepta la limitación y trabaja con ella
Si tienes poco tiempo, el error más común es esperar al día perfecto para estudiar. Ese día casi nunca llega. Es mejor asumir que dispones de bloques cortos y construir una rutina alrededor de ellos.
Quince o veinte minutos bien usados pueden ser suficientes si mantienes continuidad. Lo que no funciona es estudiar mucho un día y desaparecer durante el resto de la semana.

Divide cada sesión en tres partes
Una estructura sencilla funciona muy bien: . Ese formato evita que te quedes solo en lectura pasiva o solo en preguntas mecánicas.